Por Encima de la Ciudad

Por Encima de la Ciudad
Marc Chagall

jueves, 29 de marzo de 2012

Un amor desapercibido.

Esta es una historia de amor
cubierta por brisnas otoñales
latentes lluvias de invierno
calurosas tardes en verano
ladridos y sonrisas primaverales.


Imposible tocarlos, imposible separarlos
amorio infinito, cómplice de historias
la brisa es su mejor compañía
la noche se pone celosa al verlos
invisible al visitante, amor indescifrable.


Son tres que algunas veces son cien
dentro de su libertad se encuentran felices
no dejan de mirarse
sin vergüenza en cada recoveco en cada lugar de la ciudad
amándose como si no hubiese nadie más.


Si hablasen contarían todo lo sucedido
en la plaza Victoria, en Colón y Francia
ni el toque de queda los asustó
ni el demócrata ni el dictador
ni los propios porteños que no ven su existencia.


Dibujan y pintan sombras
en portones, muros y callejones
ellos son tres que algunas veces son cien
fundidos en el inmenso cielo
cortados por camiones y ajenos desgraciados
que no pueden con el amor de los cables del plan.

jueves, 22 de marzo de 2012

Muévete.

Tomando el tren, no quiero atrasarme
tengo clase a las diez y ya va a sonar el reloj
ladro pero el conductor no me escucha
solo espero que tarde en salir el sol.


Alienígena o ser humano
me quedo con que soy un personaje raro
que tiene el sueño pesado
porque me gusta no parar de soñar.


En mi habitación tiembla todos los días
ya me terminé acostumbrando
no hay nada peor que ser estatua
de un gobierno represor.


Las venas se me hinchan
quieren gritar gol
la euforia danza en el anfiteatro
mientras la puta de negro sigue arbitrando.


Suelta el cigarro, tira el vaso de licor
no dejes que se vaya el tren
disfruta el chú chú chú
de un sol que lentamente
te quitó el movimiento.

lunes, 5 de diciembre de 2011

Otra noche más.

Lamento el cantar tardío del grillo saltarín, situación extrañable en la hora de dormir. Los duendes de traje verde se enconden en los recovecos de mi habitación, con la puerta cerrada todo queda entre nosotros.
Entreabro mis ojos, no logro ver nada, oscuridad tranquilizadora, poderosa, omnipotente, noble en su contexto.
Comienzan a conversar, no logro entender, me levanto y no muevo párpado alguno, su presencia basta para llegar a su lado.
Más tarde, una mano pequeña se hace sentir en mi hombro, me estremece, sin embargo, no me asusta, al contrario, me alegra.
Transcurren segundos, minutos, quizás horas, no lo sé.
Me despido de los duendes, para poder despertar y en la siguiente noche, en el siguiente letargo, poder volver a compartir mis alegrías, junto con el canto del grillo saltarín de mis sueños.

viernes, 18 de noviembre de 2011

Pobre mundito.

Desembarcando palabras
de lejanas tierras
con lágrimas en el pecho
golpeado y maltrecho
esperanzas quebradas
por un mar desértico.

Paraguas voladores
inquietos en la claridad
de un sol espectante
del bien y el mal
del ying o el yang.

Guitarra cantora
con alas de libélula
luciérnaga de acordes
metálicos cristalinos
historias contadas
por viejos navegantes del amor.

Galaxia insípida
sin hojas que pisar
estática, inerte
ni los gatos saben maullar
solo grillitos pidiendo libertad.

viernes, 11 de noviembre de 2011

Vejez.

Toca el reloj
el café se enfria, el pan se quema
no puedo sacar la mantequilla del refrigerador
no me quedan segundos algunos.

La escalera se me hace gigantesca
piso y caigo al vacio
la cocina se me aleja
el café distante se hiela cada vez más.

Hierve la tetera
vapor decadente, no se siente, se ve
frio fin de mes, no como ayer
papel rayado por el niño aquel.

La vejez llamó a la puerta
no le abrí, sigo aquí
mirando el cielo rojizo
de un puerto tapizado de gris.

Olvidado como yo
ya no soy uno, sino dos
guitarra adormecida
sin cuerdas ni partitura.

Los años te persiguen
no puedes escapar
lamentablemente ya es la hora
de irme a acostar.

martes, 1 de noviembre de 2011

Luna.

Rodeado de sueños mancos y lánguidos
doy pasos lentos sin prisa
marcados en la tierra mojada, pantanosa
hábitat de emociones sin sentido
caidas del cielo oscurecido.


Como estrellas chocan en la mente
de un rey sin espada ni caballo
encontrando y rebuscando ideas
como el molino gigante frente a Sancho.


La luna te persigue sin descanso
te mira, sonríe por un segundo
no llora porque vuela y existe
se toma un café bien cargado
escribiendo a pie pelado.


Ella observa, piensa y narra tus noches
llenas de soledad y desencanto
perdidas en hojas celestiales
ya grises, en un cuaderno blanco.

sábado, 8 de octubre de 2011

Escribir...

Escribo para poder ser algo más
que un simple hombre caminante
para dejar el vuelo inesperado
ya tardío al dejar de existir.


Palabras circundantes, figurativas, mentales
letras idealizadas, manchadas de temor
títeres de un pájaro pensante
volador en brisas invernales.


Sueños con alas de colibrí
araucarias que nunca dejarán de crecer
epitafio inexistente
osos polares al sur del mundo.


Imposible es nada al escribir
al soñar y pensar aquel horizonte
noche tranquila, luciérnaga viviente
Lennon y García cantando una misma canción.


Escribo y puedo ser, soy y sigo escribiendo
escribiendo alegrías, pocos desconsuelos
escribo porque amo aquello
escribo porque un ángel me lo enseñó.

martes, 13 de septiembre de 2011

Inventé y olvidé.

Despertar, mirar el cielo de mi habitación
no pensar en nada, aunque pienso en todo
no entiendo que pasa en una milésima de segundos
que puede convertirse en una hora, porque la reflexión es larga
es larga y a la vez es corta, pensando se me va el día
día que dura lo mismo que mis pensamientos ya conocidos, bien conocidos.

Me esconderé un ratito, en aquella plaza, grande y amena
aprendida de niño, sabida completa como ecuación de primer grado
no fui muy bueno para las matemáticas, pero se sumar
con eso basta creo yo, porque puedo ser más
me siento para soñar, para hablar conmigo
de cosas que no conozco, pero que puedo inventar.

Momento futuro, presente y pasado, un reconto casi familiar
con el reloj sonando en mi cabeza, temprano más que tarde
vuelvo a ese instante, en el que pienso lo que soy
paloma voladora, comedora de pensamientos, seguiré así
esclavizado por mi pensar, conocidos e inventados
que conozco e inventé, que hice y olvidé.